Conclusiones de las XVI Jornadas de Información y Documentación en Ciencias de la Salud #BiblioSalud2019

11 abril, 2019

bibliosalud defDurante los días 4 y 5 de abril de 2019 los bibliotecarios/as de ciencias de la salud de toda España nos hemos reunido en el Hospital Universitario Central de Asturias (Oviedo) para aprender, reaprender y sorprendernos. Objetivo conseguido, desde luego. Ya se han publicado las conclusiones de las Jornadas en la web oficial:

CONCLUSIONES XVI JORNADAS BIBLIOSALUD 2019. OVIEDO

Durante los días 4 y 5 de abril de 2019, han tenido lugar en Oviedo las XVI Jornadas Nacionales de Información y documentación en Ciencias de la Salud, Bibliosalud 2019, bajo el lema : “Cómo hemos cambiado: aprender, reaprender, sorprender”.
La jornada ha contado con 156 inscritos, se han presentado 17 comunicaciones orales y 28 pósteres. Se han realizado 5 talleres, un grupo de trabajo y 2 mesas redondas.

Los temas tratados han sido:
‐ el marketing en los entornos bibliotecarios
‐ las nuevas bases de datos bibliométricas de acceso abierto
‐ las negociaciones y las licencias de suscripciones en bibliotecas
‐ las búsquedas sistemáticas de la literatura
‐ las herramientas para Community managers
‐ nuestros roles en el apoyo a la investigación, en las estrategias de publicación y difusión de la investigación
‐ las shadow libraries y el black open access y cómo nos afecta
‐ y las nuevas herramientas que nos presentan los editores para apoyar nuestro trabajo y el de nuestros usuarios

Tras estos dos días hemos llegado a las siguientes conclusiones:

1. La comunicación científica debe cambiar, comenzando por las editoriales y la política de Open Access. Es necesario un compromiso ético de todos los actores implicados, instituciones incluidas. En las bibliotecas hemos de seguir trabajando a favor del acceso abierto desde los repositorios institucionales, a través de la formación, y generando conciencia entre los usuarios explicando las consecuencias del black open access.

2. Las bibliotecas de ciencias de la salud tienen un papel fundamental en el apoyo y
asesoramiento de los servicios de investigación de sus instituciones como expertos en información y divulgación científica en todas sus facetas. Puede ser gestionando datos de investigación, formación en los centros, midiendo la investigación de los instituciones e investigadores, ofreciendo espacios de trabajo, utilizando aplicaciones de mensajería, o
formando parte de los equipos orientándolos en su perfil investigador. Hemos de continuar avanzando al realizar gestión del conocimiento, la recuperación de la producción científica de nuestras instituciones y apoyando a RR.HH. en las valoraciones de los méritos de los profesionales. Debemos ser asesores de confianza, bibliotecarios de enlace y bibliotecarios infiltrados.

3. Seguimos teniendo inquietud por nuestro perfil y nuestros roles, que se amplían cada vez más.

4. Sigue siendo necesaria la cooperación como paso para seguir adelante y para seguir
avanzando. Los catálogos y el servicio del SOD siguen estando en nuestro punto de mira como herramientas de colaboración y cooperación.

5. Nos preocupa la calidad de nuestros servicios y trabajamos cada vez más colaborando con el resto de servicios de nuestras instituciones. Como líderes de de la Unidad Biblioteca, deberemos detectar los agentes transformadores de la institución para integrarlos como aliados. Para ello deberemos escuchar, adaptarnos, innovar e integrar dos agentes que serán imprescindibles a partir de ahora: el usuario interactivo y el paciente experto. Divulgar ciencia para comunicar talento.

6. Nos preocupan las mejoras en nuestras bibliotecas virtuales, así como la adecuada adquisición de fondos en nuestras suscripciones.

7. Buscamos formas de difusión y marketing para darnos a conocer ya no solo entre usuarios, sino también entre la ciudadanía. Seguimos utilizando las RRSS como una herramienta efectiva de difusión y como canal de comunicación, introduciendo gamificación, audiovisuales y otras nuevas vías de difusión.

8. Hemos interiorizado la formación como uno de nuestros roles más importantes y buscamos nuevas técnicas educativas innovadoras.

9. Trabajamos para orientar y colaborar con las publicaciones científicas españolas, con el fin de mejorar su calidad.

10. Nos preocupa, a pesar de la virtualidad de nuestros servicios, seguir ganando usuarios presenciales y buscamos nuevas tendencias con este fin. Los espacios presenciales de las Bibliotecas serán imprescindibles si innovamos en ellos, en línea con las necesidades de nuestras instituciones y usuarios. Los espacios de las bibliotecas se deben convertir en laboratorios de trabajo para la innovación.

11. Hemos cambiado… en tecnologías y herramientas de trabajo. Hemos multiplicado nuestros roles, pero en esencia no hemos perdido nuestra identidad en el camino porque seguimos buscando, formando, informando, guardando y conservando documentos así como difundiendo información. Para saber cuánto hemos cambiado necesitamos datos
actualizados.

12. Lo hemos intentado pero no hemos logrado organizarnos como sistema, por ello consideramos necesario crear un Consejo Interterritorial de Bibliotecas con liderazgo oficial.

13. NECESITAMOS APOYO INSTITUCIONAL REAL, más allá de las buenas intenciones

14. Ya sabemos cómo hemos cambiado. Ahora quedamos emplazados y comprometidos para reunirnos en las XVII Jornadas dentro de 2 años. Está en las manos de todos nosotros asumir la organización de las mismas.


Bibliotecas: tuyas, mías, nuestras… los bibliotecarios y los administrativos de la salud #ConAAS18

9 julio, 2018

aasEl pasado 16 de junio se nos abrían las puertas a un importante congreso del entorno administrativo, el 6º de la Asociación de Administrativos de la Salud (AAS) en Cuenca. Se trataba de una auténtica oportunidad para dar a conocer nuestra actividad como colectivo no asistencial en organizaciones sanitarias y además de llamar la atención sobre los servicios que ofrecemos a los profesionales administrativos. Contábamos con bibliotecarios de gran experiencia que dejaron claro lo mucho (y bueno) que se hace en sus centros y en las bibliotecas de salud en general:

Como veis una mesa de lo más cinematográfica a priori y que, desde luego gracias a los magníficos ponentes, resultó de cine y además, y esto es lo más importante, sirvió para que un colectivo, que incluso puede pensar que no tenemos servicios que ofrecerle, nos descubriera (y esperemos que valorara :-) . Bibliotecas de hospital de todos y para todos.


No saben lo que se pierden: sobre las bibliotecas de hospital y las crisis

9 noviembre, 2016

En estos días de tormenta en la bola de cristal de nuestro pequeño gremio de los bibliotecarios/as de hospital por el cese de nuestra compañera Paula Traver en el Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón, volvemos a retomar debates sobre lo que somos o lo que deberíamos ser, nos retroalimentamos sobre lo mucho que nos necesitan nuestros usuarios, sobre la importancia de la biblioteca en un hospital, etc. Lo estamos hablando en nuestras listas, en redes sociales, en prensa, en blogs… todos solidarizados con la compañera (¡mucho ánimo Paula!) y a la vez planteándonos y preguntándonos si esto es tendencia (que parece que sí: profesionales multifunción, jubilaciones que no se cubren, etc.) y sobre todo si es irreversible (ahí es donde tendremos algo que decir).

A mi modo de ver tenemos un problema de imagen, somos como una joya, de la que se presume cuando conviene, pero que se lleva a empeñar en cuanto vienen mal dadas (como en tantos otros sectores recortados últimamente, es verdad). A algunos se les llena la boca mezclando los términos biblioteca-archivo-documentación-conocimiento-gestión documental, le ponen el apellido bibliográfico a casi todo según entran por la puerta (en cierta ocasión, en el colmo del paroxismo, oí bibliotecológico, que al menos en España suena excesivo :-), y se les ponen ojos golosos al hablar de la piedra filosofal que todo lo puede, Internet (aunque en realidad quieren decir Google): nos lo presentan como enemigo, como el que nos viene a sustituir, cuando para nosotros es el gran aliado, es lo que nos permite ser más eficientes, más rápidos y, por tanto, más rentables… pero ese debate ya se ha tratado mucho…

A mí lo que me frustra es que todavía haya personas que se piensen que las bibliotecas son templos del saber (ohhhh), que la importancia de las mismas reside en los incunables que tengan (esas personas suelen llamar incunables a libros con más de 100 años), que cuando nos compran revistas electrónicas (no digamos ya si son bibliotecas virtuales) las bibliotecas pasan a funcionar solas y que a partir de ese momento la figura del bibliotecario/a es prescindible cuando (y perdón por la inmodestia) no saben lo que se están perdiendo… Con todas esas ampulosas etiquetas en realidad nos convierten en algo prescindible, en lujos que ante una crisis habrá que recortar… y ¡es totalmente falso! nuestro día a día no es algo artificioso, es muy real, ¡no paramos! y además somos rentables

Llevo trabajando en bibliotecas desde 1991, los últimos doce años han sido en una biblioteca de hospital y puedo asegurar que es donde he recibido un feedback más directo de mi trabajo, los médicos, los siempre agradecidos profesionales de enfermería, los fisios, los farmacéuticos, pero también los no sanitarios, todos hablan siempre de su biblioteca en términos positivos… y me consta que es así en todos los hospitales que cuentan con una (y el bibliotecario/a suele ser un profesional reconocible y valorado en el centro). El problema nos viene, insisto, porque ellos no saben lo que se pierden cuando renuncian a la biblioteca (y renunciar al bibliotecario/documentalista es renunciar a la biblioteca):

  • realizamos búsquedas de la información que necesitan los profesionales asistenciales para su día a día, para que estén al día, para que puedan mejorar, para que trabajen basándose en la evidencia , ya saben; somos rentables pues ahorramos el tiempo que lleva hacerlas a los profesionales que se pueden dedicar a su actividad clínica
  • además, a los más motivados, les enseñamos a ser más autónomos y mejorar sus habilidades en la búsqueda de información, y no solo en nuestros catálogos, sino en bases de datos científicas, en buscadores de Internet, etc.;
  • estamos acostumbrados a gestionar presupuestos exiguos por lo que somos muy apañados/as y terminamos consiguiendo ofertar un servicio de calidad con muy poco (y con herramientas gratuitas que nos brinda la red ;-)
  • aunque en muchas ocasiones no nos dejan utilizar redes sociales institucionales, utilizamos muchas veces nuestros perfiles personales (y nuestro tiempo) para comunicarnos con nuestros usuarios. Sabemos utilizarlas, estamos preparados y dispuestos para cuando llegue el momento (que llegará) y nos impliquen en la comunicación institucional
  • también les explicamos herramientas con las que pueden organizar toda la información que encuentran o que les suministramos para así sacarle más provecho (escritorios virtuales, gestores bibliográficos, opciones avanzadas de los recursos electrónicos);
  • si nos dan cancha y tema podemos hacer compilaciones informativas ¡y a coste cero! de temas de actualidad, de salud, de alertas de publicaciones, etc. ;
  • estamos pendientes de novedades que van apareciendo en el mercado editorial (que hoy en día es casi completamente electrónico, pero hay que estar ahí para enterarse) y acordamos trials para que las conozcan y luego negociamos con los proveedores (precios) y con nuestros responsables (presupuestos) si resultan ser de interés;
  • participamos en actividades docentes pregrado/postgrado y también de formación continuada para los trabajadores del hospital (cursos acreditados, sesiones por los servicios, píldoras formativas,  o sobre la marcha improvisamos una explicación sobre lo que surja);
  • estamos cada vez más implicados en la gestión de la producción científica de nuestras instituciones, recopilando lo que se publica y presenta por nuestros profesionales, y divulgándolo a la vez en memorias científicas;
  • damos soporte ¿o esto deberían hacerlo las bibliotecas universitarias? ;-) a los profesionales que se lanzan a la aventura de hacer el doctorado y redactar la tesis; también a los que se embarcan en la realización de revisiones sistemáticas y guías clínicas
  • dedicamos mucho a tiempo a divulgar, a comunicar ¿cuando se interiorizará que nuestra misión fundamental es la comunicación y no la conservación?;
  • solemos ser profesionales con inquietud y curiosidad por las tecnologías de la información, las probamos, integramos algunas en nuestro quehacer diario y/o las recomendamos a los usuarios que las puedan necesitar
  • además sabemos lo que es el ISBN y el ISSN, localizar el factor de impacto de una revista, podemos explicar a los autores lo que es el ORCID y por que es bueno que lo tengan, razonar por que algunas revistas (Open Access) les cobran por publicar…
  • y todo esto además de mantener nuestras colecciones ordenadas 66141como Dios manda, catalogadas, clasificadas e indizadas, con sus tejuelos pegados, con nuestros plazos de préstamo de libros y nuestras reclamaciones si se sobrepasan, manteniendo el orden y el silencio en la sala y además, aunque en mi caso no estoy para muchos ingenios capilares, somos capaces de hacer todo eso con moño si hace falta ;-)

Pues todo eso es lo que se pierden ellos, los que deciden que una documentalista es prescindible en un hospital (¿se han parado a mirar lo que gana un documentalista/bibliotecario y lo rentable que les sale? ¿de verdad se justifica la pérdida?), asesorados por profesores universitarios, respaldados a su vez por políticos, ante la indignación de nuestro colectivo profesional y sus usuarios o la falta de pedagogía de EES que no saben transmitir que una biblioteca virtual no se mantiene sola y que no es más que una parte de las bibliotecas híbridas que funcionan en la actualidad.


Por si quedaba alguna duda… ¡pon un/a bibliotecario/a en tu vida! ;-)

3 julio, 2015

Cat Says Meow Librarian Top Ten


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